Irradiando equilibrio

Si el objetivo de una terapia psicológica es conseguir una persona más equilibrada, libre y feliz, he de confesar que el deseo que tenemos muchos psicólogos es que estas libertad, felicidad y estabilidad mentales se expandan hasta conseguir una sociedad más equilibrada y en paz.

Partiendo de esto, aquellos que estamos implicados en cuestionarnos la salud mental y reflexionar sobre ella, la propia y la ajena, tenemos una obligación moral que, si bien es difícil, no deja de ser extremadamente bella.

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Me refiero aquí no solo a los profesionales de la salud mental, sino a los propios usuarios, a aquellas personas que pasan por el trabajo con un psicólogo, por una consulta, y que están desarrollando un trabajo con ellos mismos.
Una vez que hemos comenzado a reflexionar acerca de cómo mejorar nuestra salud mental, nos toca, de forma casi inevitable, reflexionar sobre el estado de los que nos rodean. Y qué mejor que comenzar por nuestra familia.

En toda relación familiar existen tensiones que pueden ser más o menos lacerantes y que pueden o no enquistarse. La mayoría de ocasiones estas relaciones tensas o estos problemas subyacentes se mantienen y tienden a verse como normales, como algo propio del funcionamiento familiar.

“Es que papá es así”.
“Yo nunca me he llevado del todo bien con mi hermana”.
“Mi madre siempre está agobiada o triste”.
“Mi padre lleva ya mucho sin hablarse con sus hermanos”.
“Mi marido ya ha tirado la toalla con nuestro hijo”.
“Hablamos de cualquier cosa, pero nunca de nosotros”.

Estas y otras frases escuchadas en la consulta nos hablan de una estructura familiar que puede ser o no problemática, pero que puede mejorarse sin duda alguna.

El obstáculo más importante para hacerlo suele ser el orgullo. ¿Quién es el/la guapo/a que, como dice mi padre, se baja del burro y da su brazo a torcer?

En cualquier familia, esta pregunta daría para horas de discusión, pero en tu caso, que ya has pasado por la consulta o que lees los artículos que publicamos y que, por tanto, te interesa la salud mental, te la puedo resolver de un plumazo: eres tú.

Suena terriblemente injusto, lo sé, y no tiene por qué ser así en el cien por cien de las ocasiones. Reconozco que no se puede transigir con todo, pero quería llamar tu atención sobre un punto que me parece clave: tú estás planteándote la necesidad de resolver las tensiones familiares porque consideras el equilibrio y la felicidad del grupo como algo importante. De este modo, eres, seguramente, el miembro de la familia que está más preparado para iniciar el cambio, puesto que tu mente está más abierta al diálogo y puedes interactuar con los demás familiares con una idea en mente: “no voy a dejar que me lleve el orgullo porque lo que quiero es que las cosas mejoren”.

Esto va a suponer aplacar el impulso primitivo de quedar por encima del otro, de tener la razón, pero es que me temo que tener la razón te va a servir para poco si las cosas, en la familia, siguen mal.

Por un momento, ponte en mi lugar: el objetivo cuando vienes a la consulta no es dilucidar si tú o yo tenemos razón, eso importa poco, sino conseguir que estés mejor y que seas más libre. Pues ahora piénsalo con respecto a la familia. ¿No estamos planteándonos que lo que queremos es mejorar la armonía familiar? Pues me temo que, entonces, el orgullo no va a ser de gran ayuda.

Es momento, pues, de ser empáticos, de analizar las relaciones, de plantear objetivos, de hablar calmado, de buscar los momentos, de compartir espacios y actividades, de volver a hablar o a llamar a personas con las que tenemos poco contacto, de dar consejo y, sobre todo, de mejorar la comunicación usando todas las herramientas que ya hemos aprendido en la consulta.

Puede sonar injusto el que tengamos que ser nosotros los primeros “estables y razonables” de la familia, pero permíteme compartir contigo el deseo de una sociedad más equilibrada, que viene de unas familias más equilibradas, que vienen de unas personas más equilibradas.

Y de personas equilibradas, tú y yo sabemos, ¿verdad?
Si necesitas ayuda para comenzar a expandir tu equilibrio, cuenta con nosotros.

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